Lo eternomarchita y lo efímeromarca nuestras memorias.

Las palabras son el eco de nuestros pensamientos,y cada frase escrita es un trazo en el lienzo de nuestras almas.Las pinturas son los silencios llenos de color,donde el corazón expresa lo que las palabras no pueden explicar.

Todo pasa y, sin importar la derivación de orden que se presente,todo está predispuesto desde un modelo inicial en el que las mismas ocurren,incluso, sin consideración alguna de las coordenadas.

Comprender el tiempoComo un déjà vu insostenible del que no se puededesacoplar ni por un instantesus miserias y su grandeza.

Tiro de graciaEres mi ruleta rusa,el arma que me volaría los sesos…o la bala que redimiría mi existencia.

Me vi en su mirada,me costaba irme, más de lo que cualquier ser humano puede planear.Sus ojos emanaban un dolor de magnitudes incalculables,pero era tarde, siempre lo fue,



hazme olvidar la escencia efímera de todas las cosas de todas las cosas

Te sucedía una intensidad de longitudes absurdas,amoldada a todos y cada uno de tus abismos,como si la suma de recorridos llenase de aire el espacio en el que más tardela liquidez de su fruto se fusionaría.

Dolerá lo que tenga que dolerarrancarse de la piel eso a lo quefugazmente se pertenecey se sentirá levemente, pero recalcitrante, un alfiler punzantefertilizando la piel para que alguien más habite lo que perdimos en el ayer.

Entonces vendrá la soledad y con ella aprenderéque no sólo las rosas marchitan, lo que late en nosotros también.

Florecen los almendros a la vista de los anhelos insatisfechos.

Y sentir que lo desmedido era bidireccional.

A cuatro horas de un besome percaté de que llevo media vida escapándomecon los cigarrillos y el whisky perforándome el pulmón y las entrañas,pero también me he percatado de que más entrañables son tus labiosque sin violencia transgreden mi cuello y me invitan a quedarme.

Sométeme al silencio mutilador.


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